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martes, 24 de noviembre de 2015

Manual de instrucción para caminar al frente:

El paso primero era llorar todos los rincones de presencia, hasta q no hubiera nada.
Sentirse completamente vulnerable y diminuta. Decir adiós a la valentía y la roca. 
Dejarse caer , como cuando colecionas heridas en las rodillas.
Recordar todas las veces que llegaste al destino y pensaste: tenia sentido para poder llegar hasta aquí.
Confiar en la vida (aunque a veces duela)
No dudar que uno, por acurrucado que este, es caminante.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Presentación de materiales... y caminar.


Hoy que justo hace 40 años que franco esta de parranda: riendose de las cunetas y el dolor desparramado por mi tierra, hoy , que por el contrario, justo hace tan solo 5 años estaba desembarcando en Nueva Delhi para construir complicidad y rebeldía con mis compañeras de la R.I.S.A, entendiendo que frente a la desesperanza vamos a globalizar lo contrario, vamos a cambiar desde lo local, vamos a construirnos diferentes y diversos. Hoy que presentamos en el Local Cambalache los materiales del itinerario de educación para la participación de la Red Creando Futuro, que fueron todo un parto, toda una experiencia, todo un camino y un aprendizaje colectivo. Hoy que tengo mas preguntas que respuestas, que me rodeo de gente bonita, muy bonita, de ninguna de las personas que creía y muchas en las que creo, hoy que han pasado tantas cosas... hoy que cierro mi dia con algo asi: “Mi vida no es una línea con vuelo de saeta hacia una sola dirección, sino un rumbo quebrado por sucesos decisivos manteniendo ciertas constantes” (José Luis Sampedro)

miércoles, 18 de noviembre de 2015

A las mujeres que me permitieron caminar.




Los mayores movimientos son los que dejan bailar libre al alma. Gracias hoy a mis alumnas Aida y Laura , y mi compañera Alba, por poner en movimiento la trasmisión del dolor de las cunetas, mis ganas de correr constantes, la historia de las mujeres de mi tierra. Gracias porque sana. Y porque os quiero.

martes, 29 de septiembre de 2015

BIenvenido otoño.


Otoño tenia que servir pa mudar: las hojas, los colores, el bosque.. mi cumpleaños, mi gente linda.
Mudar.
Este año, por fin, lo había conseguido, supongo que parcialmente. Tengo libretas y bolis nuevos y coloridos para comenzar el martes el doble grado de Antropología y Sociología. 
Ya llego Yer, mi hermana, para quedarse, y eso es como todas las estaciones juntas, pero sobre todo es tener cerca a una gran compañera de viaje para aburrirla infinito cual mono inquieto.
El jueves comienzo una nueva andadura que combinare con las locuras caracoleras: empiezo a trabajar para la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Gijón ¿sorprendidos verdad? Yo también. Ya no habra mas clases de zumba. La escuela sigue mas viva que nunca, gracias a la energía renovada y revitalizante de un montón de personajes especiales, y yo vuelvo a danzar y danzar. El laboratorio traerá sorpresas, seguridad, confianza y todo eso que necesita. El master de ecologia a la vuelta de la esquina. El triangulo mas complejo del mundo sigue en pie reconvertido a cuadrado: mis compañeras alba, sofia y toni. Cuidándonos y aprendiendo del trabajo colectivo, con amor pero sobre todo con paciencia, con mas aire.. por fin. Resistiendo, creando, construyendo. Celebrando mas la vida juntas, dejándonos mimar.
El otoño pinta bonito, pinta creativo, pinta tranquilo.. tranquilo...que termino curioso.
Solo me falta aprender a querer como quieren los erizos al mundo masculino. Ojala este año de cuenta atrás a la treintena aprenda al menos algunas nociones básicas de como no ahogarme, de como no tener miedo y huir, de como no herir-me.
Bienvenido otoño, bienvenida yo, bienvenida la vida.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Entre el valor y el precio.

Desde pequeña me enseñaron la diferencia entre valor y precio.
Mil veces me dolerá la vida, y mil seguiré enamorada de ella. Seguiré empeñada en transformar, en cambiar, en mejorar, en crecer colectivamente, aunque nadie entienda nada, aunque nadie le de valor.
Porque así es: ahí están mis manos, ahí mi corazón.
Y mis compañeras, hermosas, de viaje.

martes, 21 de julio de 2015

"Bailemos, o estamos perdidos"

Si no fuera por la danza, mi cuerpo no seria la casa mas bonita y acogedora del mundo, mi propio mundo. (Aunque esto se me olvida)
Si no fuera por la danza, habría días, muchos días, que mi química no generaría sonrisas, ni complicidades, ni ninguna cosa que me ayudara a resistir.
Si no fuera por la danza, no levantaría mi voz por todos los muertos de las cunetas. Me dolería el pecho y seria parte del puto bando vencido.
Si no fuera por la danza no entendería palabras como libertad, rebeldia, caricias, ella, aquí, ahora, respira.
nadie me salvaria de mi y de los otros, de este planeta, de atila y de la mierda.

domingo, 19 de julio de 2015

sabiduria

Dice mi padre que en las cosas controlables (que no son muchas) hay que sentirse bien a tope. Que la vida es bastante compleja, y el mundo es terriotorio hostil. 
Podemos controlar las ensaladas y los aliños, los paseos. Bañarse con la manguera o comprarse una pistola de agua para atracar por sorpresa a una hermana que quieres. Podemos controlar los niveles de poesia y musica. Esperar a amigas que llegan de lejos. Ver el mar como si tuviera un año de vida. Bailar. Y poco mas...

domingo, 12 de julio de 2015

Espacio de Formación Red CF: EL jardin pirata




Enamora de la vida, aunque a veces duela. Y a toda esta gente hermosa le debo yo un monton de momentazos, un monton de posibilidades vitales, un monton de sueños rebeldes construidos mano a mano, pirata a pirata. Gracias infinitas compañerinxs, un finde hermoso de trabajo para seguir creciendo y creciendo en la Red de educación para la participación juvenil CF. Para seguir peleando en transformar la realidad y no dejar de crear y crear aunque ladren... ‪#‎jardinpirata2015‬

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Adios 2014


2014 ha sido como la primavera. Un no parar de tormentas, raíces que crecen, especies nuevas, florecer y florecer para estar en calma. Voy repasando en mi mente cada hermoso momento, cada aprendizaje, cada mirada. Amo la vida otro año mas. Gracias.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Vuelo hacia el universo CAPA: o todas aquellas cosas que me hicieron suspirar y crecer.

De pequeña quería ser druida. Después bailarina y pintora, luego antropóloga, química y médica. De joven me imaginaba siendo camionera, surcando las carreteras de norte a sur escuchando leño con el viento de cara. Geóloga, bióloga y un montón de ólogas.

Al final estudié trabajo social. Pero eso no es lo importante, aunque los que me conocen saben que el trabajo social para mí, es de mis impulsos primarios.

En colegio e instituto sufrí la educación bancaria, que me hacía sentirme inútilmente no valida, limitada e insegura. Después de tiempo entendí que mi vocación era ser libre, y no esclava de un sistema que buscaba obreras donde yo y mi esencia creativa y rebelde no encajábamos.

Un verano adolescente todo se lleno de sentido. Descubrí, tratando de cambiar el mundo desde nuestra Asociación Juvenil, que mi vocación era crear espacios, vincular a la gente, construir energía viva, llena de esperanza y probar a ensayo error… A veces, era tan fuerte el movimiento que las rupturas movían el corazón hasta dejarnos sin fe en desierto total, y dolía. Luego aprendía.

Tuve la suerte de contar con buenos maestros y maestras en el camino, que me hicieron entender una ley básica sin perder la fe en mí: venimos a aprender. Y así me permití decepcionar un montón de veces a mi entorno y a mi misma sin que nadie me arrebatara ni el amor a la vida ni las ganas de seguir cambiando el mundo.

Así fue, en cada aventura, en cada viaje, en cada huida de mí y de los demás.

Desde muy joven aposté fuerte en el mundo asociativo, vinculándome a entidades y coordinando proyectos diferentes: aprendiendo, experimentando y descubriendo. La lista es larga.

Siempre me rodee de músicos, no  por casualidad. De ellos aprendí la riqueza de la diversidad, la ternura en la creación y el compartir, la capacidad de viajar inmediatamente a un espacio protegido, un lenguaje común: la música. En éste aprendizaje decidí formarme en la capacidad de la música de sanar y acompañar internamente a las personas.

Desde niña, soñaba con unas mujeres de pañuelo blanco que le gritaban a las dictaduras militares y decidían socializar la maternidad, ellas, que años más tarde pude acompañar en la plaza, ellas que daban pasos al contrario de las agujas del reloj. Tuve esa suerte y aprendizaje a través de lo que para mí es la mejor escuela de disciplina, ética y política que conocí en Asturias y parte del extranjero: Soldepaz Pachakuti.

De Colombia, los viajes, las idas y venidas aprendí sobre todo que el corazón mueve mares, vincula a personas e interfiere la vida de otros de manera inimaginable. También que la justa rabia hay que llevarla desde el optimismo, desde la fe incansable de ir como hormiga creando un mundo diferente, aunque exista el terror, aunque avance: “el aleteo de una mariposa…”

En Honduras me tropecé conmigo misma, y el género. “si las mujeres contaran sus verdades el mundo reventaría”. Mientras, Yajaira, me mostraba un mundo injusto y desigual que tenía directa relación con  otros que yo habitaba, algo que recordaba a lo que un tal Ghandi dijo: “vive simplemente para que otros puedan simplemente vivir”. Meses después ella tiraba piedras contra una dictadura y también aprendí de la valentía de un país y sus personas.

Festivales aquí y allá, cursos, encuentros, intercambios, seminarios, talleres… Un montón de vueltas y revueltas, de conspiraciones y formaciones, de sueños compartidos y locuras pasajeras con día y hora, con un montón de miradas cómplices.

La Red de Educación para la participación Creando Futuro, y mis compañeras de la red, siempre fue y fueron “la rama que me ayuda crecer” abriéndome posibilidades vitales, herramientas y acompañándome en mi aprendizaje.

En 2010, fui seleccionada y becada durante tres años por la Red de OIYP, como la única española para formar parte del programa de Jóvenes en Acción. En India me llené de esperanza, de ver como jóvenes de países para mi desconocidos reinventaban el mundo para llenarlo de paz, así fuera a ponchazos. También me reafirmé en la mirada global, y la necesidad local.

Fue el proceso de muerte de mi abuela, su dolor e indignación con la vida, lo que me hizo cambiar el rumbo de las cosas. A ella la acompañé con amor pero sobre todo autenticidad. De niña política pase a mujer. Y ahí empecé a plantearme, después del acompañamiento a víctimas de derechos humanos en América latina, que la rabia de una guerra inconclusa desde el bando vencido dolía en el alma hasta enfermar. Y abrí una puerta a una búsqueda de encontrar el eje necesario para vivir en calma, y poder así, seguir caminando en la construcción de un cambio político.

Lo encontré en 2012 en el máster de ecología emocional. Con la fuerte creencia que la política tenía algo que ver con la gestión de las emociones, con hacernos libres desde dentro. Mientras me rodeaba de un ambiente poco ecológico y puramente
ácido para el corazón. Los dos años de máster fueron un viaje hermoso, intenso y complicado.

La danza, la música, los cuencos tibetanos y el resto de artes creativas me ayudaron a protegerme del mundo y salvarme de la vida, a hacer caminar la palabra.

Tenía un aprendizaje pendiente que hacer de autonomía y confianza, y de ahí nació el laboratorio, arropado por el calor de mis compañeras de máster que, sin saberlo, recuperaron mi historia para darle sentido y la convirtieron en un diamante.

De pequeña quería ser druida. Después bailarina y pintora, luego antropóloga, química y médica. Camionera, surcando las carreteras de norte a sur escuchando leño con el viento de cara. Geóloga, bióloga y un montón de ólogas.

Al final estudié trabajo social,  algo de sociología y algo de antropología... Pero eso no es lo importante. Fui un poco de todas esas cosas.
Gracias a las experiencias significativas que me permiten jugar, crear, construir, cambiar. Y ahora trasmitir y continuar con este nuevo proyecto con el que crecer.

Gracias a la vida…